Dejé atrás mi infancia de la que guardo pocos recuerdos, mi adolescencia de la que guardo pocos recuerdos, mi juventud, tal vez mi momento más feliz, mi adultez y maternidad de la que tengo que desprenderme ahora y entrar en otra fase en la que entro, creo, con demasiada consciencia.
Me toca reencontrarme conmigo misma, pero con menos tiempo cada vez para reinventarme, con menos opciones para equivocarme. Porque no es que mi final esté cerca, al menos tengo un tercio más por delante, no seamos melodramáticos. Mi energía no es la misma, la consciencia de mí misma es demasiado intensa y la perspectiva de mi pasado me da un abismo de duda y conocimiento. Entras en una época en la que el final de los demás se planta en tu puerta, recordándote que el tuyo va después y que toca pensar en qué hacer con lo que queda. Toca pensar en si estas donde quieres estar, vivir como quieres vivir, hacer lo que quieres hacer.
Soy de esas personas intensas a quien la búsqueda de sentido le ha perseguido toda la vida, como un molesto grano que no termina de irse nunca. Ahora sé que no voy a encontrar ese sentido que todo lo cambia. No existe un sentido, no existe una vida con sentido y otra sin él. Solo ratitos mejores y ratitos peores mientras el cuerpo biológicamente te sostiene y tu sigues haciendo lo que tienes que hacer para que te sostenga un ratito más.
Yo vendí mi alma al mundo corporativo a cambio de un poquito de compañía interesante, de ego profesional y seguridad, mucha seguridad a final de mes. La oferta era demasiado tentadora para decir que no. A cambio sólo hacía falta regalar un tercio de tu vida al estrés innecesario, el trabajo improductivo y la lucha encarnada por el poder ficticio. Eso son las empresas. Cúmulo de personas que pierden el talento y la energía en hacer el mundo un poco menos respirable y al comité ejecutivo un poco más millonario.
Así que un poco derrotada, como una quinceañera que la pillan masturbándose, me pliego a mis más oscuras vergüenzas y le cuento a ChatGPT lo que me pasa, buscando una triste respuesta a mi miseria actual.
Para mi sorpresa y humillación, su respuesta me calma. Creo que esta calma viene de dos partes: por una la obligación a poner palabras a mis miserias hace de primera capa balsámica. Luego la eterna validación valiFUCK que tanto nos gusta hoy en día… sinceramente, intento no caer en esa mierda. Me recuerdo que es una máquina y que está programada para empezar siempre con la misma mierda. Yo lo sé, pero mi cerebro que es bastante más tonto, lo lee y siente cierto cariñito… segunda capa de bálsamo. Por fin tu nudo mental estructurado en 5 ideas clarísimas, super generalistas e intento recordarme que de poco valor… pero me ordenan y me aclaran. Más humillación. He vuelto a caer. La máquina gana a la persona. Así que ahora tengo un plan para reencontrarme.
Seguirme en esta maravillosa aventura:
FASE 1. Diagnóstico personal (1–2 semanas) para mí serán años, pero vale Chatty, lo que tú digas…
Objetivo: entender en qué punto estás y qué aspectos de ti misma has relegado.
Buah Chatty, eso ya te lo digo yo… todos, he relegado todos. ¿Tú sabes lo que es tener un hijo enfermo? Qué coño, es una máquina, se la sopla tu hijo enfermo… Bueno sigamos jugando…
1. Mapa de roles: escribe los distintos papeles que ocupas o has ocupado (madre, profesional, amiga, pareja, hija, etc.) y valora cuánto espacio ocupa cada uno (0–10).
Asumo que quiere que el total sume 10, pero como soy una rebelde, voy a usar porcentajes
- Madre 70%
- Profesional 10% En los últimos años, igual hasta menos. Yo que fui una workholic (aka gilipollas)
- Amiga 10%
- Pareja 2%
- Hija 1%
- Esclava moderna del sistema 7%
- Ser independiente, disfrutona, viajera, libre como el terraceo de Ayuso en la pandemia, hedonista… Mierda me quedé sin porcentaje.
Perdón. Poco más puedo decir.
2. Inventario de placeres: recuerda actividades o intereses que te hacían sentir viva antes de que la maternidad lo absorbiera todo. No importa si parecen banales: leer sin interrupciones, viajar sola, aprender algo nuevo, etc.
Que la mayoría de ellos salgan en los ejemplos de Chatty y encima los categorice como banales me ofende un poco, pero bueno, hago la vista gorda.
- Viajes alternativos o solidarios en grupo.
- Leer con buena luz, en un sitio cómodo, con mi perro al lado y una chimenea.
- Aprender algo nuevo… Psicología Social es mi ultimo frikismo, pero antes fue la microbiota, antes de eso cantar o tocar el piano… aquí el patrón es… extraño… nunca puedes saber.
- Darme un baño calentito sin que nadie me moleste, juzgue por gastar demasiada agua o me espere en la puerta a que acabe para hacer la cena o tomar la siguiente decisión familiar.
- Alguna actividad creativa dirigida – casi cualquier cosa me vale: Pintar, Coser, Cerámica.
- Tomar café/copas con amigas.
- Escribir (no se si esto es una necesidad o un placer, la verdad).
- Ver una BUENA peli con una mantita en casa (pero buena por favor y a ser posible sin tener que estar dos horas y media buscando entre la basura que hay en Netflix y demás).
- DYI así en general, de cualquier cosa realmente.
- Cocinar lo que me da la gana cuando me da la gana… no para comer y alimentarse.
- Involucrarme en algo social o político (lo sé, lo sé… me odias, qué le voy a hacer).
- Investigar cosas absurdas hasta el infinito.
Suficiente.
3. Autoanálisis de valores: anota 5 cosas que consideres esenciales para sentirte tú misma (autonomía, justicia, creatividad, conocimiento, etc.). Te servirán como brújula para las siguientes fases.
Puff, este es el tipo de mierdas que hago en el curro todo el día… no me creo nada. Pero bueno, me he comprometido a intentar esta mierda.
- Aprender. No se si por complejo de inculta o por placer. Pero necesito sentir que estoy aprendiendo algo nuevo, como si eso fuera el significado de avanzar.
- Conectar. Con gente, aunque me agote, porque soy introvertida, pero funciono mejor en grupo, sola me ahogo en mi misma, en equipo me como el mundo.
- Contribuir. Tengo el absurdo sueño de un día dejar de ser un mísero virus en este planeta y aportar algo mínimamente valioso. Todavía no lo he conseguido.
- Cambiar. Me aburro demasiado rápido, soy inconsistente. Necesito cambiar a menudo y que eso no sea un problema.
- Descubrir. Cosas que no había imaginado, sitios y gente. Ideas y sueños. Me apasiona la creatividad de las personas.
Con esto puedo vivir. Me repele un poco leerlo y me siento una vieja gafapasta, pero es lo que hay. Acéptate como eres, aunque tú misma te caigas mal.
FASE 2. Reconstrucción cotidiana (3–4 semanas)
Objetivo: incorporar pequeñas acciones que te devuelvan sensación de agencia e individualidad.
Vamos que mande a la gente a tomar por culo, ¿y si esto es una ocupación más del yanquismo ultra individualista que nos domina? Tengo que dejar de buscar excusas para mandar esto a la mierda.
1. Rutina mínima diaria: reserva al menos 30 minutos solo para ti, sin multitarea ni relación con el cuidado de otros. Puede ser lectura, paseo, escritura o movimiento corporal.

2. Espacio social propio: retoma o crea un grupo de afinidad que no tenga nada que ver con tu hija ni con familias (amigas, curso, voluntariado, club de lectura).
Ah esto sí… sin duda… A esto sí me comprometo… ahora sólo queda cambiar la conversación.
3. Recuperar cuerpo y mente: ejercicio físico regular —no como castigo, sino como conexión corporal— y actividades intelectuales que estimulen curiosidad (un curso, conferencias, talleres).
Vamos que el plan es: Piensa qué quieres hacer y hazlo. Bravo Chatty, eres único haciendo que una gilipollez parezca algo importante.
FASE 3. Proyección futura (1–2 meses)
Objetivo: dar dirección a tu vida independiente de la maternidad.
1. Diseña un proyecto personal. No tiene que ser ambicioso: puede ser retomar estudios, escribir, emprender algo, viajar o implicarte en una causa social.
Bueno esto viene a ser una variación de lo de arriba… cheeeck…
2. Fija hitos realistas: algo mensual (por ejemplo, leer un libro concreto, organizar una exposición, preparar una caminata).
Sería la primera vez en la vida que me planteo hitos realistas… pero mira aquí voy a meter lo de la formación de nuevos hábitos… así lo pongo en práctica:
- Trigger > Routine > Reward.
- Prep the environment, reduce barriers
- Break the habit into the smallest behaviour you can commit to.
- Evolve from the exhausting will-power & self-control to compassion, sleep, and mindfulness.
Repelente, ¿eh?
3. Revisa la narrativa: cambia mentalmente “ahora que mi hija no me necesita tanto” por “ahora puedo dedicarme a lo que había postergado”.
Aaaaaaamiga… esta no es tan fácil… pero va… vamos a intentarlo. Me quedan 20 años de vida en condiciones decentes para tener ánimo y energía para virar. Si te parece mucho es que eres demasiado joven para saber que «ooops, mierda se me escaparon otros tantos»… Así que, analizando desde mi misma…
- Me quedan 20 años de mierda.
- Mis miedos ya no son los mismos (nota mental: hacerme una lista de mis miedos).
- La perimenopausia me está liberando de la necesidad de cuidar y proteger. Es más… de aguantar lo que no quiero aguantar.
- Mis hijos están listos, tienen herramientas y son gente estupenda que se manejan de puta madre sin mí.
- Y como diría mi querida Natalia, pueden soportar (incluso disfrutar) que su madre tenga su propia vida.
- Me toca a mi.
FASE 4. Reconciliación del vínculo (constante)
Objetivo: mantener el lazo con tu hija sin perderte a ti misma.
1. Redefine la ayuda: ofrécela como opción, no como deber.
Vamos que me ate las manos y me cosa la lengua. Creo que puedo hacerlo, pero resbalaré más de una y dos veces.
2. Practica la presencia no intrusiva: interés sin control.
Ufff yo soy intrusiva hasta en la vida de mi perro, a ver cómo coño hago esto…
3. Observa tus avances: anota cada semana un momento en que hayas actuado desde tu identidad personal, no desde la madre protectora.
Identifica > Planea > Hazlo > Monitorea… ¿esto es un proyecto de la ofi o una transformación personal? ¿De verdad todo es siempre tan igual? A ver si voy a ser yo la que se complica…
Carta, ya sabes a quien.
Necesito que me ayudes. Cuando se me escape el venir arrollándolo todo cual monstruo de Tanzania, salvadora del mundo, superwoman de los cojones… por favor, grita. Muy alto… sé directa y clara, que yo patino pero me levanto y tu actitud castigadora-pasivo-agresiva-ignoradora me duele.
A mí se me escapa quererte ayudar porque quiero ser parte de tu vida, y es que me caes muy bien… y por eso cuando me rechazas, me siento expulsada de tu vida, despreciada y ese es el sentimiento que yo tengo que aprender a gestionar.
Mientras tú vives mi ayuda cómo (esto lo dice Chatty, pero me hace reflexionar y te veo reflejada en estas palabras):
- Que te estoy quitando autonomía, te estoy quitando tu control, anulando como persona o haciéndote sentir frágil o incapaz.
- No te estoy permitiendo demostrarte a tí misma y a los demás de lo que eres capaz y lo vives como una amenaza a tu autoimagen.
- Tal vez incluso lo vivas como una presión extra cuando tú tienes ya la presión máxima sobre tu cuerpo.
Y de alguna manera, sé que esto es verdad y siento haberte hecho sentir asi. Ojalá algún día tengamos una relación en la que esto no me lo tenga que decir Chatty, sino que me lo puedas decir tú. Es lo que más necesito. Entender esto esto me da la energía para dejarte ir, como la madre sueca… pero con una patita a la española… siempre aquí.
Quiero que sepas que nunca pensé que fueras frágil o incapaz, es más siempre supe que conseguirías lo que te propusieras. Siempre te he admirado por tu fortaleza y tenacidad, tu inteligencia y valentía. Te lo he dicho muchas veces, eres mucho más valiente e inteligente de lo que era yo a tu edad. Cuando transformes tu autoexigencia y perfeccionismo (esa que es tu Kriptonita, tu talón de Aquiles) en confianza, en aceptar tu vulnerabilidad, en ser tu misma… vas a ser una tía MUY guay. Ya eres guay, pero tu inseguridad nos mantiene a todos at an arms length y un «poquito» infeliz. No pasa nada, estás en ello, sé que lo vas a conseguir. Hay personas que no lo consiguen nunca, otras que lo empiezan a conseguir a los 50. Tú para variar, te has saltado la cola.
Yo estoy aquí si quieres. Te jodes si te agobio, soy tu madre, soy intensa y sólo tienes una (cada una sus traumas), pero si gritas te escucharé, aprenderé y me colocaré de lado. Eso sí te lo puedo prometer. Con esto no te abandono, te dejo volar, si me necesitas, llámame (iba a decir silba, pero me ha parecido demasiado humillante)… sólo avísame con tiempo no me vayas a pillar en Senegal… Tq.

Escribe, si quieres