El show de la vida

por

Vivimos en un parque de atracciones. En un show constante. Todo debe ser grabado, todo debe ser estéticamente adaptado a la cámara. Se nos ha olvidado dónde está la vida, ya no sabemos dónde encontrarla ni fuera ni dentro.

Ya no sabemos dónde está la realidad. La imperfección, el peligro está prohibido hoy en día. Vivimos a través de vídeos de Instagram y gafas del Metaverso. Ahí donde todo está controlado. En el mundo donde parece que ya no hay ninguna capacidad de controlar, pretendemos y creemos que todo está bajo control. Y eso ¿es así?

Es muy contradictorio. Decimos que cada vez hay menos control en este mundo, que es más VUCA, que es más impredecible. Sin embargo lo cierto es que cada día estamos más controlados, tenemos menos libertad. La vida se ha convertido en un parque de atracciones. Estamos engañando tanto a la mente, que vivimos en una paranoia constante donde no distinguimos el peligro de la fantasía. El otro día veía un puente en Asia de cristal donde habían sustituido algunos cristales por pantallas que simulaban una grieta. La gente entraba en pánico, hasta que descubrían que era otro truco más. Y no puedo evitar pensar que al final hemos construido un mundo donde todo es seguro (el puente no se iba a caer) aunque a la vez todo parece terrorífico.

La naturaleza se ha vuelto un parque turístico. Un parque de atracciones donde todo está señalizado. No te acerques al borde del precipicio, te puedes caer. No te asomes por la cascada, te puede arrastrar la corriente. Son ejemplos verdaderos. Todos los peligros están prevenidos. Hay caminos que te llevan a las cascadas, hay miradores que evitan que te caigas… hemos dejado de pensar.

Ya no sabemos ir a los sitios porque nos los dice una máquina. Ya no sabemos disfrutar de la naturaleza y temerla porque sabemos que habrá ahí algún tipo de cartel que nos dirá que ahí no podemos pasar, que no podemos tirarnos por el barranco, si es que incluso en los precipicios de Irlanda tienen que poner carteles no vaya ser que te asomes demasiado para hacerte una puta foto y te dejes caer. Y los carteles no se han puesto porque haya alguien aquí pensando en todas las gilipolleces que podríamos hacer el ser humano, el cartel lo han puesto porque algún gilipollas se ha asomado demasiado para hacerse esa puta foto sin ni siquiera mirar donde estaba pisando y al final se ha caído. Pero cuidado que no es su culpa. Seguro que no nació tan gilipollas, pero es que nos han vendido que vivimos en un parque de atracciones y en un show constante, donde si fuera peligroso pues habría una valla o alguien nos avisaría.

Y así es como hemos perdido el sentido de la responsabilidad, de cuidarnos a nosotros mismos y de no ponernos en peligro, y es que vivimos en un puto parque de atracciones. Es el Show de la vida. Miramos nuestra vida como si fuera a ser grabada por una cámara y proyectada para que los demás la vean, para que los demás la juzguen y cuando nuestra vida no nos parece suficientemente proyectable, nos deprimimos porque qué vamos a contar de nuestra vida. Se nos olvida que alrededor nuestro hay gente que nos quiere, hay pájaros y vida, hay naturaleza, hay animales y que será en ellos donde dejaremos una marca porque queridos, las putas películas también se olvidan en un 95%.

Escribe, si quieres

Soltar Lastre

Esto va por mí. Lo siento, no hay nada para tí aquí.