Hoy quisiera recordarte con toda tu sonrisa, con tanto que sabías de la vida, con tanto que tenías por aportar. Hoy te quisiera recordar porque no todos tienen la suerte de haberte conocido. Hoy te quisiera recordar porque yo fui una de esas personas que te conoció. Y me siento muy honrada por ello.
Poca gente puede querer tan sanamente como tú lo hacías, poca gente puede entender tan bien el mundo como tú lo hacías. Poca gente puede disfrutar de la paz de entender qué es lo verdaderamente importante como tú lo hacías.
Escucharte hablar, con esa claridad, con esa sinceridad, con tanta verdad nos hacía a todos pequeños y grandes a la vez. Yo tuve la suerte de conocerte, yo tuve la suerte de cruzarme en tu vida. Ojalá te hubiera tenido más cerca, ojalá te hubiera conocido más tiempo.
Aún así, cada minuto que pasé contigo aprendí una vida. Por todos aquellos minutos que me regalaste, gracias. Ojalá nunca te hubieras ido. El mundo necesita muchas Sonjas para poder sanar.

Escribe, si quieres